Una del Oeste….

Bienvenidos una semana más a este humilde blog de estudiantes del Máster de Diseño y Desarrollo de Videojuegos PlayStation First de la UPM. A lo largo de las últimas semanas hemos explicado lo que hemos estado haciendo, así como los problemas que nos hemos ido encontrando. Esta vez me gustaría centrarme en uno de los aspectos más creativos (y divertidos en mi opinión) del proceso de hacer un videojuego: el Diseño.

Aparte de pensar en los combates y las mecánicas, en la fase de diseño entra también el desarrollo de la historia y los personajes. Hoy os vamos a dejar con un pequeño extracto de lo que sería el guión de la introducción del juego, aunque ya avisamos que no es definitivo, y puede que varíe respecto a la versión final. ¡Esperamos que os guste!

Es una agradable tarde de verano, y en un plano americano vemos a un hombre trajeado con una estrella de sheriff, esperando en el pórtico de lo que parece ser la entrada de una gran mansión de un campo de algodón. El seriff observa el camino por el cual se ve aparecer un carromato. Tras llegar justo a donde está él, se bajan del carromato tres hombres vestidos con ropas de labranza. Al bajarse se quitan el sombrero y saludan torpemente al sheriff, mientras miran boquiabiertos la mansión.

– Gracias por aceptar la invitación del Ilustre Gobernador Reynolds – dice mientras se quita el sombrero y saluda a los hombres que acaban de llegar. – Acompáñenme por favor, el Gobernador les está esperando en su despacho.

Los tres pueblerinos se miran entre sí algo desconcertados, y tras encogerse de hombros siguen al sheriff al interior de la mansión.

Mientras avanzan por varias habitaciones, se puede apreciar que el Gobernador vive con todo tipo de lujos y comodidades. Se cruzan con un par de sirvientes por el camino al flamante despacho. Las paredes están cubiertas de estanterías, y donde no hay estanterías hay algún cuadro o tapiz cubriendo la pared. Las estanterías están llenas de libros y algún que otro artilugio metálico bastante raro.

El Gobernador está sentado en la silla tras su escritorio, mirando al ventanal que hay tras éste. En una de las sillas que hay enfrente del escritorio hay otro hombre con cara de malas pulgas. Nada más entrar el sheriff con los invitados, el Gobernador se da la vuelta, se levanta y saluda calurosamente a los pueblerinos mientras el otro hombre permanece sentado y mira fijamente a los recién llegados.

– Bienvenidos a mi humilde morada caballeros, siéntense por favor – dice mientras se levanta de detrás del escritorio y se acerca a darle la mano a cada uno de los pueblerinos. – Espero que el viaje hasta aquí no les haya supuesto muchas molestias. Siéntanse como si estuviesen en sus casas, por favor. Tengo aquí limonada, por si quieren un poco después del viaje, aunque les aviso de que está un poco fuerte. – Les guiña el ojo y se dirige a una mesa sobre la que hay varios recipientes de cristal cerrados y una jarra con lo que parece ser limonada. Se sirve un vaso de la jarra y luego, de otra botella de lo que parece whisky, se echa un buen chorro. Mientras el Gobernador sirve las bebidas, el sheriff les pregunta a los pueblerinos por sus familias. Cuando ya han dado todos al menos un par de tragos y el whisky parece haber templado sus nervios, el Gobernador se sienta de nuevo tras el escritorio.

– Bien muchachos, mi amigo el sheriff Cobb me dijo que presenciasteis un atraco en vuestro pueblo hace unos días… ¡y que sobrevivisteis! – dice mientras alza las manos con un gesto de sorpresa. – ¡No puedo describir con palabras lo mucho que lo siento! Si queremos atrapar a esos perros callejeros debéis ayudarnos,  ya que últimamente nadie que haya visto a esos forajidos ha sobrevivido para contarlo… – Pone gesto de afligido y pesadumbre.

Uno de los pueblerinos se arranca a hablar.- ¡Por supuesto señor Gobernador, ayudaremos en todo lo que podamos! ¡Esos malnacidos deben pagar por lo que hicieron! – dice mientras se levanta alzando los puños en un gesto de furia.

– Está bien, no se puede cambiar lo que pasó, pero seguro que nos podéis ayudar a decidir lo que pasará, así que contadnos… ¿que pasó en el banco aquel día? – pregunta el Gobernador con un deje de sonrisa de medio lado…

Continuará…

P.D. Aclaración: La imagen de la cabecera no la hemos hecho nosotros, sino que pertenece al grandísimo cómic “Teniente Blueberry” ^_^

¡Un saludo y hasta la próxima!

Ya sabéis que cualquier comentario nos lo podéis hacer llegar por Twitter a @ProjectDinamita, por Facebook a Dynamite Project o por esta misma página 🙂

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s